A veces pienso que no te dejo ir. Si algo tiene el pasado es que ya fue, no hay incertidumbre en él y se está muy cómodo.
Tal vez tenga miedo a dejar ir, precisamente por la incertidumbre de lo que vendrá. Hubo veces que me sentí exclusivamente un TCA y otras como si pareciese una parte disociada de mí que no casa con quien Sara es.
No sé como despedirme porque sigues estando muy presente.
Ni si quiera se si quiero hacerlo.
¿Cómo despedirse de una parte que está en ti, pero que parece que no está?
Creo que el TCA estuvo para protegerme. Fue el grito que no supe pronunciar. Fue la rabia, la culpa, la impotencia, el rechazo...que no supe digerir ni dirigir hacia fuera. Fue la tirita del amor propio. Fue la cura y la herida. A más cura, más herida. A más herida, más cura.
No todo pasado fue TCA, pero mucho TCA fue pasado.
¿Cómo dar las gracias a un TCA por no fallarme y por siempre estar si precisamente era eso lo que fallaba?
Me olvidé de mi. Me pesaba y me sobraba la piel. Creía que podría curar cicatrices, cuando simplemente me hacía más y surgían otras nuevas.
A veces pienso que necesito TANTO amor de fuera, pero TANTO...que parece que nada fuese suficiente.
Quise llenar un vacío con vacío. Quise llenar el amor que me faltaba con el que no tenía.